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Hilo: "En esta parte del viaje, el viento sopla a nuestro favor en todos los sentidos"

carga trineohilo moreno
Llegar a Summit nos ha costado lo nuestro. Hemos tenido el viento en contra en múltiples ocasiones, en otras ha soplado tan fuerte que navegar en esas condiciones hubiese sido una temeridad. Algunos días, simplemente, no ha hecho viento. Dos tormentas nos han bloqueado el camino y las reparaciones constantes nos han hecho perder mucho tiempo. Pero, por fin, cumplimos el primer objetivo de esta expedición: alcanzar la estación científica americana de Summit.
Tras ello nos dispusimos a cumplir los otros dos: llegar a las proximidades de la costa Este de Groenlandia donde procederemos al relevo de parte del equipo de la expedición y cruzar con él la isla de nuevo hasta la costa Oeste donde realizar un par de perforaciones con fines científicos. 
Así que emprendimos el camino en dirección Sur. Si bien he dicho antes que en la primera parte del viaje todo fueron contratiempos, en esta segunda parte el viento ha soplado a nuestro favor en todos los sentidos. Hemos avanzado recorriendo, en ocasiones, más de 200 kilómetros en una sola jornada, devorando terreno sin parar, trabajando en turnos de 12 horas. Con esos turnos, mientras un equipo duerme, el otro pilota el trineo. De esta guisa podemos estar días en movimiento aunque alguna parada siempre viene bien para ir al baño de vez en cuando.
Avanzamos pues a ese ritmo exprimiendo a nuestro vehículo todas sus prestaciones cuando, aún muy distantes del punto de llegada del helicóptero para el relevo, el viento cayó y se instaló sobre nosotros una calurosa calma.