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¿Son tóxicas las estelas de aviones? Mitos y verdades sobre las líneas del cielo

nubeseltiempohoy.es

En ocasiones en un día despejado habrás visto decenas de estelas que surcan el cielo. Algunas sin motivo aparente y otras tras el paso de un avión que cubre un trayecto a gran altura. En torno a la formación de estas nubes existen diferentes teorías conspiranoicas que, de cuando en cuando, cobran fuerzan y apuntan a, por ejemplo, planes de contaminación atmosférica o, las más extremistas, a un intento de exterminio lento y masivo con sustancias químicas. Pero, ¿qué hay de verdad en este tipo de nubosidad y en sus consecuencias? ¿Conocemos la verdad?

Las tres mayores verdades de las mal llamadas  estelas quimicas o 'chemtrails' (por alusión a su supuesto origen, "chems") pueden ser:
  • En realidad son nubes que se forman en el cielo a una altitud muy considerable, de unos 10.000 kilómetros, en la troposfera.
  • Pueden permanecer largo tiempo y son visibles, sobre todo, en días despejados. Pero, depende de factores como la velocidad a la que viaje el avión, la temperatura (muy baja) de la troposfera y la humedad relativa. En función de estas características concretas, las estelas duran más o menos. Pero, por regla general, es fácil que permanezcan durante horas.
  • Se forman por el contraste de temperatura entre el vapor que generan los motores del avión y su condensación a valores muy bajos, bastantes grados bajo cero. Por esto se les conoce con el nombre de estelas de condensación o contrails. Sin embargo, se ha comprobado que, en aquellas zonas, por donde suelen avistarse con mayor frecuencia de han medido mayores cantidades de metales pesados, como el bario o el aluminio.
nubes
Pero, detrás de esta realidad que relaciona la formación de estas estelas de nubes (numerosas en áreas de abundante tráfico aéreo) con el paso de rutas de aviones comerciales, encontramos también múltiples teorías y detractores que consideran que hay algo más.
Quienes sustentan que estas simples nubes son algo más, es decir, nubes químicas o 'chemtrails' advierten de que se nos ocultan información y, tarde o temprano, la realidad, saldrá a la luz. Rastreando en Internet podemos encontrar diferentes teorías que ponen los pelos de punta:
  • Los más alarmistas, quienes piensan que algo o alguien nos abocan al fin de nuestros días claman por una investigación a gran escala porque consideran que los supuestos químicos forman nubes que no serían inocuas. Esta nubosidad, según denuncian, contienen no solo sustancias contaminantes para generar enfermedades. Van más allá y apuntan al lanzamiento de microbios patógenos que expandirían, entre otras, la gripe aviar. Por suerte, nada más lejos de la realidad. Expertos en fumigaciones agrícolas aseguran que un producto de estas características lanzado a miles de pies del suelo jamás llegará a su destino.
  • Otra teoría, más plausible pero tampoco corroborada, apunta a que estas curiosas estelas nubosas son consecuencia de los primeros trabajos de la geoingeniería para controlar y dominar el clima mundial. Quienes sustentan esta teoría argumentan que desde hace tiempo, el gobierno de EEUU urden un plan para "poseer el clima". Son palabras entresacadas de un estudio publicado en aquel país en 1996 y firmado por siete oficiales de sus Fuerzas Armadas. La publicación, 'Owning the Weather in 2025', marca este año como la fecha en la que EEUU controlará el clima global. ¿Un plan descabellado o una simple paranoia?
  • El último de los mitos, más llamativo, no tendría un fin dañino para la población mundial sino todo lo contrario. Algunas fuentes aseguran que, en realidad, estas estelas proceden de aviones que dispersan el aluminio por la atmósfera para que actúe como una protección contra el calentamiento global.  Lo cierto es que esta última teoría ni tiene base científica ni nadie ha conseguido probarla o corroborarla.