Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

¿Estamos en peligro por las intensas llamaradas solares registradas estos días? Hablamos con expertos

planets-1497200_1920Pixabay

Seguro que esto te suena: lhace unos días, el Sol nos sorprendía con la erupción solar más intensa de los últimos 12 años. Lo anunció al mundo la NASA a través de un comunicado, advirtiendo de que estas erupciones solares, cuanto más fuertes, más comprometían al funcionamiento de los satélites y los GPS. Además, lo peor es que pueden alterar las redes de distribución eléctrica al alcanzar nuestra atmósfera. ¿Deberíamos preocuparnos? ¿Al final ocurrió algo? Hablamos con Héctor Socas, físico solar e investigador del Instituto Astrofísico de Canarias, quien sigue muy de cerca la actividad del sol.

Según el físico, esta potente llamarada solar del pasado 6 de septiembre, "no produjo daños de vital importancia", aunque resalta que se han registrado fallos en las comunicaciones por radio y también "pérdida de precisión en los sistemas GPS". Del mismo modo, durante varios días, el personal de la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés) ha tenido que refugiarse en una sala especial porque, "al estar en el espacio, lejos del campo magnético, la incidencia de la radiación solar es mayor", apunta Socas.
¿Seguimos en alerta? La verdad es que no. Tal y como nos ha contado Socas, el efecto de las llamaradas solares se puede prolongar, "como mucho, dos o tres días". Así que, en principio, lo más grave ya ha pasado. 
¿Y qué pasa con los cortes en las instalaciones eléctricas?
Según cuenta, "los que trabajamos en este tema advertimos de los riesgos de que haya una emergencia en los sistemas de electricidad… pero a décadas vista. No va a ser mañana cuando ocurra, pero es importante avisar para que las infraestructuras más antiguas se preparen" frente a los posibles cortes de electricidad.
Sin embargo, Socas asegura que este riesgo es menor en España que en otras regiones, como Norteamérica. Debido a la estructura del campo magnético de la Tierra, que es la que nos protegen de las fuertes radiaciones que se producen tras una enorme erupción solar, es en "las latitudes más altas donde se es más vulnerable".
solar
Una llamarada no rara, pero improbable
La erupción solar se ha producido en un momento de muy baja actividad solar, es decir, que los científicos no se lo esperaban. Actualmente, el Sol se acerca al 'mínimo solar', así que su actividad cada vez es menor y estas erupciones se vuelven cada vez más raras. "No es que pierdan potencia, es que la probabilidad de que ocurra algo así es menor", puntualiza el experto.