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Llegan las Gemínidas, la última lluvia de estrellas de 2016, junto a otra #Superluna

Gemínidas 2016eltiempohoy.es

El 2016 se acaba y lo hace a lo grande, astronómicamente hablando. Éste último trimestre ha estado lleno de acontecimientos celestes, como los eclipses, la Superluna más grande del siglo XXI o las lluvias de estrellas; y diciembre va a coronarse con dos espectáculos más. Desde hoy, día 7, hasta el 17, podremos observar las Géminidas, las hijas del hijo del Sol, Faetón, cuyo pico máximo se registrará las noches del 13 y 14 de este mes. Justo en estas dos fechas, también veremos la última gran luna llena del año, la llamada Luna Fría.

‘Las Gemínidas’ son unas estrellas fugaces muy especiales por dos motivos: porque son las últimas del año y porque, en vez de provenir de un cometa como las demás, se desprenden de un asteroide llamado ‘3200 Faetón’. Faetón es una extraña mezcla entre un asteroide y un cometa porque, cuando se acerca al Sol – es el cuerpo rocoso conocido que más se acercado a nuestra estrella Madre – se quema y le sale una cola de grava como le ocurre a los cometas.
El año pasado tuvimos la suerte de que la Luna no se encontraba en su fase llena, por lo que su luminosidad era baja y las Gemínidas se pudieron observar mejor. El 2106, al ser un año bisiesto, ha trastocado el calendario de las fases lunares y, de nuevo, como ocurrió con las Leónidas, esta lluvia de estrellas coincidirá con una Superluna. Esto es bueno, por lo espectacular que se verá la bóveda celeste con tanto astro brillando y malo, porque las estrellas fugaces se deslucirán hasta bien entrada la madrugada.
Gemínidas viene de… Géminis
La radiante de las Gemínidas (el punto en el que impactan contra nuestra atmósfera) se corresponde con la constelación de Géminis. Esta formación representa a dos gemelos abrazados cuyo origen en la mitología son Cástor y Pollux, ambos hijos de Leda pero con padres distintos (así de modernos eran los griegos): Cástor descendía de Tindáreo y era mortal; Pollux era hijo del dios Zeus y, por lo tanto, no pertenecía al mundo terrenal.  
geminis
A este raro proceso de fecundación se suma que no nacieron del útero de Leda, sino de un huevo (ambos del mismo) y eran hermanos de la hermosísima Helena de Troya, que también era ovípara. A pesar de la evidente desestructuración familiar, los gemelos  se querían mucho. Muchísimo. Tanto que, cuando Cástor murió en una batalla gemelar contra Idas y Linceo, Pollux le pidió a su padre Zeus que le elevara al firmamento para estar siempre junto a su hermano.