Monoceros: El unicornio que sólo ven las mujeres de ‘corazón puro’

Las ‘Alfas monocerótidas’tienen ese nombre tan extraño porque provienen de la estrella más brillante (es decir, la Alpha) de la constelación de Monoceros, que, en griego, significa ‘Unicornio’.

Hablar del mito de Monoceros es muy fácil: no tiene mito. Ésta es una constelación que se ha descubierto muy recientemente y, por lo tanto, no existe una referencia del asterismo en sí en las escrituras de hace más de 2.500 años, como es lógico. Sin embargo, la figura del unicornio ha sido, es y será siempre la más misteriosa de las representaciones y, como también es lógico, no podía faltar dentro de la mitología griega.

El unicornio, ‘spin off’ del caballo, del que se distingue por el imponente cuerno que le sale de la frente, era lo que simbólicamente se entiende como un gran sabio. Es decir, el hecho de que ningún hechizo pudiera afectarle, de que fuera inmune a ‘los venenos’ y el mejor detector y sanador de las heridas, nos es más que una forma muy bella de describir a un ser inteligente, poco influenciable, que reconoce el dolor tanto en sí mismo como los demás y, por lo tanto, sabe cómo curarlo. (Nota mental: esto es lo bueno de no interpretar los mitos de forma literal, que podemos ver lo que hay debajo).

Como buen intelectual, el unicornio es un animal solitario, esquivo y tremendamente misterioso. Lo que astronómicamente nos sorprende es que su constelación se descubrió mucho más tarde que las demás porque es poco visible (esquiva), está escondida entre otras constelaciones mayores ( sola) y su actividad meteórica (la lluvia de las estrellas monocerótidas) es la más impredecible de todas las que se conocen (misteriosa).

¿Es casualidad que el asterismo se comporte de una forma tan parecida a lo que mitológicamente representa? ¿Es serendipia?-que diría Iker Jiménez-. Pues no lo sabemos pero, como mínimo, inquieta. Y ya que Monoceros nos invita a creer en la magia y, sabiendo que el unicornio sólo se muestra ante las mujeres de corazón puro, hacemos un llamamiento a todas aquellas que así se consideren para que, este fin de semana, que se supone que van a llover estrellas monocerótidas pero con ellas nunca se sabe, se pasen la noche mirando al cielo. Si funciona, le haremos un informe a ‘Cuarto Milenio’.

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