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¡Ya está aquí el solecito! Un experto nos dice cómo obtener vitamina D sin quemarnos

soleltiempohoy.es

La semana que estamos teniendo, de sol y temperaturas que rozan los 30 grados, podría asemejarse perfectamente a una cualquiera de la primavera que va a venir. Esta bocanada de calor en pleno invierno ha despertado en muchos las ganas de salir a las terrazas de los bares, sacar la tumbona e incluso pasear por la playa, pero ojo con el sol: estos primeros rayos no son tan diferentes a los que brillan en verano, y podrían ser perjudiciales. Hablamos con un dermatólogo para que nos ayude a saber tomar bien el sol de primavera sin riesgo a quemarnos.

La posición de la Tierra con respecto al sol es diferente en primavera. Los rayos inciden con otra orientación y recaen sobre nosotros más tumbados. Aun así, no hay que confiarse. El Doctor Carlos Guillén Barona, Jefe de Servicio de Dermatología del Instituto Valenciano de Oncología (IVO) y dermatólogo de gran prestigio a nivel internacional, asegura que el sol de primavera “tiene los mismos perjuicios que el de verano, porque al fin y al cabo es el mismo sol”.
La sobreexposición al sol es mala en primavera también. Por eso, Guillén nos insta a protegernos tanto como en verano: "la protección es fundamental todo el año. Ahora en las terrazas, tenemos que echarnos crema en las partes de la piel expuestas al sol. No debemos bajar la guardia".
Y a los niños hay que protegerlos más que a nadie: "Las quemaduras son peligrosas para todos, pero más en los niños. La piel tiene memoria, y los daños en la piel quedan guardados y se acumulan", explica el doctor Guillén.
La piel recuerda cada quemadura y esto la hace envejecer: "pasarnos con el sol significa estar un poco guapo hoy, para estar feo el día de mañana. Estar moreno unos días no compensa el marchitamiento (a la larga) de nuestra piel", explica Carlos Guillén.
El experto lo tiene claro: se trata de un tema muy serio y no debemos tomarnos ninguna licencia ante el sol de la primavera. Pero también es cierto que no todo lo que viene del sol nos afecta negativamente. La estrella proporciona una serie de vitaminas y nutrientes beneficiosos para nuestro organismo, además de serotonina, que estabiliza nuestros niveles hormonales. Por eso nos preguntamos: ¿lo tomamos o no? ¿Cuándo y cómo enfrentarnos al sol?
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Para hacerlo bien, tenemos que mirar el reloj
La clave está en tomarlo a ciertas horas. Es más dañino el sol de mediodía que el de primera hora de la mañana, y debemos evitarlo. Si eres de los de refresco y tapa en una terracita antes de la comida esto te va a costar, pero tu piel te lo va a agradecer. El dermatólogo Guillen Barona concreta los horarios:
· "No te expongas a los rayos de sol entre las doce y media de la mañana y las cuatro de la tarde".
· "Aprovecha la primera hora de la mañana y la última de la tarde". Es el mismo sol y te aporta los beneficios que necesita tu cuerpo.
· "Más sol no son más vitaminas". No por estar más tiempo bajo el sol, vas a obtener más beneficios. De hecho, el doctor Guillén asegura que en España, esto de tomar los nutrientes del sol lo podemos hacer casi sin darnos cuenta: "Esto no es Noruega. En este país, afortunadamente, hay horas de luz y sol de sobra y no necesitamos ponernos aposta a coger la vitamina D".
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