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Los incendios de Yeste, Verín y Gredos pudieron ser provocados: así piensa un pirómano

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La situación es alarmante en Galicia: en lo que va de año, 128 personas están siendo investigadas por haber podido provocar los incendios, una situación que no es nueva y que, año tras año, se repite. El último incendio provocado, fue el de Verín, pero no ha sido el único este año. Todo apunta a que el de Yeste también pudo haberlo sido. Si bien es cierto que la mayoría se producen por cuestiones meteorológicas, hay una parte que son provocados (es decir, ajenos a causas naturales), ya sea por quema de rastrojos, barbacoas o abandono de cristales o plásticos que provocarán las llamas. Y, dentro de esos provocados, hay un 5% que son causados por pirómanos. Se desconoce si los últimos incendios han sido producidos así, pero la mala noticia es, que de ser así, los culpables podrían reincidir. Este es el perfil de los pirómanos:

Para empezar, no los verás con actitudes anómanas: son personas que aparentan normalidad, que actúan en escenarios muy amplios y, casi siempre, sin testigos. Sin embargo, son reincidentes. Volverán a quemar con el mismo patrón de conducta y esto será clave en la investigación del 'modus operandi' del pirómano.
El perfil del pirómano
  • Poseen baja autoestima: "El fuego forma parte de mí", "no sería nada sin el fuego"… Los pirómanos suelen decir frases como estas. Tienen baja autoestima y se refugian en el fuego para dar sentido a sus vidas.
  • Pasaron por una infancia difícil: Theresa Gannon, psicóloga especializada en piromanía en la Universidad de Kent (Inglaterra), explicaba a la BBC: "Por lo general, cuando hablábamos con incendiarios, tendían a mencionar acontecimientos específicos que sucedieron en la niñez". Muchos recuerdan anécdotas en las que el fuego era el centro de atención, como cohetes, barbacoas u hogueras de campamento, y lo asocian como algo positivo, incluso emocionante.
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  • El fuego formó parte de una experiencia traumática: otros, sin embargo, rememoran momentos negativos. Relacionan el fuego con un acontecimiento aterrador durante su niñez y, por eso, utilizan las llamas para asustar a otras personas siempre que se sienten amenazados.
  • Normalizan el fuego: esto quiere decir que acaban viendo como algo corriente prender cosas sin motivo: "Por ejemplo, puedes tener a una persona que ha desarrollado un conocimiento que la hace pensar que de alguna forma puede controlar un incendio. Esto lo vemos mucho en la prensa, fuegos que alguien inicia y se salen de control", informaba Gannon al mismo medio de comunicación.
  • Creen que quemar cosas es su derecho: incendian sofás, ropa, incluso casas… pero esto no es todo. En la mente del pirómano pulula la idea de que quemar cosas es un derecho. Muchos pacientes con este problema han manifestado que prendían fuego a cosas para impartir justicia: quemar casas de padres maltratadores de sus hijos, incendiar bosques por la tala masiva de sus árboles…