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El control talibán de la zona del terremoto en Afganistán complica la asistencia

Sin cifras de la tragedia causada por el terremoto que este lunes se produjo en una zona montañosa del Himalaya y que sacudió Afganistán, Pakistán, incluso India, de momento, los hospitales hacen lo que saben. Aún no se ha podido acceder a las zonas más remotas, completamente aisladas y controladas en parte por las milicias talibanes. Aunque han asegurado que facilitarán la ayuda de las organizaciones humanitarias, si los extremistas dejarán o no entrar a los equipos gubernamentales es aún una incógnita. En Pakistán, el número de muertos engorda una lista que entre unos y otros, se acerca a los 300. Muchas localidades sufren corrimientos de tierra agravados por las fuertes lluvias recientes. Sin luz, teléfono y temiendo las réplicas. El minuto de sacudida eterno, de 7,5 en la escala de Ritcher, sorprendió a una región de alta actividad sísmica que el pasado abril dejó en Nepal 9.000 muertos.