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De 14 a 7.000: las burbujas de gas nocivo en el suelo de Siberia se multiplican

CRÁTER SIBERIAeltiempohoy.es

El verano pasado quedamos impresionados por la aparición de una quincena de burbujas subterráneas que temblaban en la isla de Belyy, en Siberia. A día de hoy, ya hay más de 7.000 en las penínsulas de Yamal y Gydan, un hecho que alerta a los científicos de la región por lo peligroso del asunto: si estallan, el metano que se desprendería podría afectar a la salud de las poblaciones locales. Además, al ser agujeros gigantes, se podrían crear peligrosos socavones a lo largo de toda la tundra siberiana. Y lo peor es que podría ocurrir en cualquier momento.

Con la aparición de las primeras burbujas en el verano de 2016, muchos fueron los científicos que se pusieron a analizar qué estaba ocurriendo.
En una de estas observaciones, los investigadores Alexander Sokolov y Dorothee Ehrich demostraron que el aire que se escapaba en estos cráteres contenía hasta 1.000 veces más metano que el que hay en el ambiente y 25 veces más de dióxido de carbono.
Ese es el primer punto que preocupa a la sociedad siberiana: si estallan, se expulsarán grandes cantidades de metano y CO2 a la atmósfera, lo que aceleraría el calentamiento global.
Por eso, la prioridad en estos momentos es identificar qué burbujas representan una amenaza para los habitantes locales y desarrollar un mapa que resalte los 'puntos peligrosos' de posibles explosiones, tal y como afirma The Siberian Times.
Mientras tanto, siguen estudiando las causas que podrían explicar esta aparición y proliferación de burbujas subterráneas, aunque todo apunta  a que la causa reside al aumento desmedido de las temperaturas y, general, al cambio climático. Según algunos estudios, a medida que las temperaturas ascienden, se funde el manto de hielo, y los gases subterráneos consiguen escapar a la superficie.
Algunas burbujas podrían haber explotado ya
Desde 2014 esta región es conocida por la famosa de cráteres que han aparecido. Al principio se dijo que la causa estaba en la caída de meteoritos, un análisis posterior detectó altas concentraciones de metano en los socavones.
Este descubrimiento descartó por completo la explicación de los meteoritos y se empezó a pensar que estos cráteres fueran antaño otras burbujas a punto de estallar. Que, finalmente, explotaron.