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Aunque nos encante, el olor a césped recién cortado... ¡Es un grito de auxilio!

CéspedEl Tiempo Hoy

Oler césped recién cortado es uno de los mayores placeres del mundo. Al menos para muchos. Su aroma se asocia a primavera, frescura y, por qué no, buen rollo. Y como todo, este agradable cambio en el ambiente tiene su explicación científica. Varias investigaciones han deducido que, en situaciones como esta, la hierba recurre a sus compuestos químicos para comunicarse con el entorno. El corte lo ve como un ataque, por lo que se ve obligada a segregar este tipo de sustancias con el fin de ser rescatada. 

El origen de estos resultados se encuentra en los insectos hervívoros. Este tipo de animales son enemigos íntimos del césped. Y cuando estos se acercan a su superficie, la hierba inmediatamente echa mano de su hipnotizante olor para que los depredadores de la zona sean conscientes de su presencia y acaben con ellos.  
Los primeros que se percataron de este asunto fueron Silke Allmann e Ian T. Baldwin. Cuando estudiaban una planta de tabaco silvestre, una larva se cruzó en su camino. Y para sorpresa de ellos, la planta no se quedó quieta. Mientras estaba siendo devorada, comenzó a soltar volátiles de hoja verde (también conocidos como GLV) como muestra de aviso. Y en cuestión de minutos, los depredadores actuaron y acabaron con la larva. 
El hombre, un depredador más
El ser humano también entra en el grupo del depredador. De ahí que tampoco pueda evitar caer en las redes de un aroma tan característico. Su olor, incluso, se ha tratado de conservar a modo de fragancia: la idea perfecta para aquellos que, a pesar de tener césped artificial en sus jardines y terrazas, se nieguen a renunciar a esa sensación de frescura primaveral que aporta la segadora.