Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

No todo es un incordio: cuatro cosas buenas para tu piel del salitre marino

No todo es un incordio: cuatro cosas buenas para tu piel del salitre marinoeltiempohoy.es

Ir a la playa por vacaciones no es solo un ritual: el sonido de las olas, los paseos por la arena y los baños en el agua salada son verdaderos relajantes que nos alivian del estrés, de la rutina y nos ayudan a desconectar del trabajo. Pero el agua del mar no solo es un garante del relax: mejora las enfermedades reumáticas, los catarros con mucosidad, calma la ansiedad y, lo mejor de todo, es bueno para la piel. Te decimos por qué.

El agua de los mares y océanos tiene propiedades muy beneficiosas para nuestro organismo: aunque no la podemos beber como si procediese de una fuente dulce, la salinidad y la mineralización que tiene este tipo de agua nos hidrata por fuera. Contiene gran cantidad de oligoelementos como el sodio, el yodo, el zinc y el potasio que son absorbidos por los poros de nuestra piel, mediante ósmosis, y renuevan la concentración de estos en nuestro organismo. La presencia de estos minerales en la piel acaban barriendo las bacterias y microorganismos presentes en los achaques cutáneos.
Pasar un buen rato en remojo en el mar va a contribuir a:
· Curar las irritaciones de la piel. Los eccemas, las reacciones alérgicas y el despellejamiento acelerarán su mejoría gracias a las propiedades antibióticas del salitre.
· Sanan las heridas de todo tipo. La cantidad de sal y cloruro de potasio del mar pone el 'turbo' en la curación de cortes, rozaduras, arañazos, costras y cicatrices por su gran poder antiséptico. Aunque al meterte al agua sientas en la herida un profundo escozor, recuerda las sabias palabras de tu madre: "si escuece es que está curando".
· Nutre e hidrata nuestra piel. Los minerales del mar son un tesoro para las capas más superficiales de nuestra piel, pues les confieren mayor elasticidad y se verán más lisas.
· Exfolia. La sal es uno de los solutos más recurrentes en los exfoliantes naturales de cuerpo y es por algo: elimina las toxinas de la piel mejorando su aspecto y su tacto. Saldrás a la toalla con la piel suave y tersa.
44
En la actualidad, hay numerosos lugares de spa y belleza que ofertan baños de agua salada para mejorar la piel, y los combinan con los de barro de las profundidades del mar para multiplicar sus beneficios: retiran las pieles muertas que se acumulan en nuestro cuerpo, mejoran y facilitan a las capas más superficiales la absorción de los nutrientes.
Otros centros, mezclan en el tratamiento las propiedades del mar con las de las algas: cubren el cuerpo con estas plantas para nutrir e hidratar la piel, que se cargue de energía y que luzca descansada.
45