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Un investigador español asegura que la Atlántida está bajo las marismas de Doñana

Simulación abstracta Atlántidaeltiempohoy.es

“Creo en un 99% que he encontrado la Atlántida”, ha dicho el investigador andaluz Manuel Cuevas, situando uno de los hallazgos más intrigantes de la historia de nuestra civilización en  la desembocadura del río Guadalquivir y las inmediaciones de Doñana.

“…Pero en los tiempos que siguieron a éstos, grandes temblores de tierra dieron  lugar a inundaciones; y en un solo día, en una sola fatal noche, la tierra se tragó a todos vuestros guerreros, la isla Atlántida desapareció entre las aguas, y por esta razón hoy no se puede recorrer ni explorar este mar, porque se opone a su navegación un insuperable obstáculo, una cantidad de fango, que la isla ha depositado en el momento de hundirse en el abismo."
Así describía Platón, en su diálogo ‘Critias’, la sepultación de la isla de Atlántida, supuestamente arrastrada a las profundidades del mar por un devastador diluvio (que podría ser también el Diluvio Universal del que hablaron los Hebreos, en una versión más ‘soft’). En su relato, el filósofo griego también detallaba las características concretas de su geografía, su distribución política y la sabiduría de los habitantes de una ciudad cuya existencia se ha convertido en un auténtico misterio para nosotros. Por lo menos, hasta ahora.
La precisión de sus datos y su minuciosidad descriptiva nos llevan a pensar dos cosas: o que la Atlántida existió realmente y Platón se basaba en los hechos para contar su historia, o que Platón era un doctísimo escritor con una gran capacidad para la invención y la ciencia ficción,  al estilo de lo que hoy sería Tolkien y ‘El señor de los Anillos’ (imaginándonos que, dentro de cinco mil años, nuestros yos del futuro se pusieran a buscar los restos de la Montaña de Fuego o de ‘Minas Tiriht’ como si hubieran sido reales). Una tercera opción es pensar ambas cosas a la vez: que, efectivamente, la ciudad existió y despareció tras un desastre natural y que Platón lo narró de una forma magistral. Ésta es la que más nos gusta.
Imágenes de satélite muestran una ciudad sepultada bajo las aguas de Doñana
El investigador español Manuel Cuevas siempre ha mirado más allá del mito. Y ahora, siguiendo los pasos del arqueólogo alemán Adolf Schulten – que situó el misterioso continente-isla-urbe bajo las marismas de Doñana en 1922- ha hecho la siguiente afirmación a la Junta de Andalucía: “Creo en un 99% que he encontrado la Atlántida”, lo cual, de ser cierto, supondría uno de los mayores hallazgos de nuestra civilización. Y sí, sería puramente español.
Cuevas se basa en las imágenes tomadas por satélite sobre la zona de la desembocadura del Guadalquivir, que discriminan la vegetación existente y evidencian los sedimentos de lo que sería una ciudad de las siguientes características:
simulación atlantida 2
-         Compuesta por murallas y, al menos, cuatro grandes construcciones
-          De una densidad de unos 8 kilómetros cuadrados
-          La urbe tendría la típica forma circular de la Atlántida
-          Según las evidencias geológicas, los sedimentos tendrían más de 6.500 años
Esto podría coincidir con la imagen que Platón plasma de la ciudad en ‘Timeo’ (360 a.C) y ‘Critias’:
“En el centro mismo la Altlántida, sobre la cima de una pequeña colina, se levantaban un palacio y un templo, en tomo a los cuales se extendía la gran ciudad, que medía 19 kilómetros de largo. Alrededor de la colina, un amplio canal permitía el paso de barcos de vela. Alrededor de la ciudad, otras vías de agua formaban círculos concéntricos; el canal que rodeaba la ciudadela se comunicaba con el mar abierto a través de un sistema de muelles y puertos, que exportaban los valiosos productos del país a todo el mundo conocido entonces”.
El investigador español se fundamenta en la teoría de que, tras el diluvio, la Atlántida habría sido arrastrada hasta la zona Guadalquivir que, en aquella época, era un gran estuario. Sabiendo el revuelo que ha causado su afirmación (pudiendo ser considerada una locura), ha pedido a la Consejería de Cultura de Andalucía que le de los medios necesarios para seguir investigando. A lo Julio Verne.
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