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¿Por qué está haciendo tan mal verano en el norte? Te contamos si en septiembre resurgirá por fin el sol

¿Seguirá lloviendo en el norte peninsular para despedir el verano?eltiempohoy.es

Está siendo un verano especialmente lluvioso en el norte. De los más de 100 días de lluvia al año, en algunos casos 140, el Cantábrico y Galicia han registrado la mayor parte de toda esa precipitación en este extraño estío. Muchos se las prometían en la playa tras un invierno y una primavera espectaculares, con un tiempo más propio de Andalucía, pero la realidad ha sido otra. ¿Por qué? La culpa la tiene el 'chorro polar'.

Llegó el verano y lo hizo con lluvia y con temperaturas bajas salvo algunos días de calor, como los que tenemos esta semana. Sin embargo, este paréntesis es un espejismo porque las lluvias y el tiempo desapacible no tardarán en regresar tras un mes de julio y lo que llevamos de agosto con temperaturas por debajo de la media y con lluvias que superan la media habitual, ya de por sí más alta que en el resto del país.
¿Por qué este 'mal tiempo' constante en el norte?
Si se observa el mapa, se está dando un fenómeno poco habitual que tiene lugar en toda la península, que da como resultado un contraste muy marcado de temperaturas, con una amplitud térmica de hasta 20 grados entre el norte y el sur. Es decir, se crean 'dos mundos' bien diferenciados: mientras capitales del norte como Santander u Oviedo se han quedado varias veces este verano rozando la marca de los 19 grados, en ciudades como Badajoz, Córdoba, Sevilla o Jaén se han situado cerca de los 40.
El culpable es el llamado 'chorro polar' y en el excesivo calentamiento del Ártico. De hecho, las primeras opiniones de meteorólogos de AEMET y de otras agencias europeas, como la Met Office de Reino Unido o Meteo France, tienen claro que no es casual, que detrás de este 'no verano' en el norte de Europa y de un verano con grandes altibajos y violentas tormentas y granizadas está el calentamiento del Ártico.
No en vano, la temperatura en el Polo Norte lleva siendo anormalmente positiva desde hace tiempo. Este ha sido uno de los inviernos más cálidos que se recuerdan. Este hecho tiene consecuencias importantes en Europa, porque lo normal es que el aire frío se refugie en verano en el Polo Norte, pero cuando este también se calienta por encima de la normal, ese chorro polar que actúa a modo de barrera conteniendo el frío en latitudes muy altas, se rompe temporalmente y deja escapar todo ese aire frío.
EL TIEMPO HOY - Tormenta 2
Frío en el norte, altibajos en el sur
Y eso es lo que está ocurriendo. En España tenemos además la particularidad de que el Cantábrico está más expuesto, así que se ve directamente afectado por estas ondulaciones del chorro polar. El aire frío afecta de lleno al extremo norte, al igual que al Reino Unido, el norte de Francia o Escandinavia, donde este verano está siendo también frío.
En el resto del país, pasamos de una situación a la otra de forma extrema y en un plazo corto de tiempo, porque el chorro polar que asciende y desciende en lugar de permanecer retenido en el Ártico permite también que las masas muy cálidas de procedencia tropical nos alcancen y afecten de lleno al extremo sur, por ejemplo, Andalucía, Extremadura, Murcia o Canarias. Estas regiones están pasando un verano para el olvido tanto de día como de noche. Sin apenas descanso, las noches son tropicales y los días son extremadamente calurosos sin descender en muchas ocasiones de los 35 grados.

chorro polar copia

¿Cómo va a terminar el verano en el norte?
Aunque septiembre es un mes tradicionalmente benévolo con el norte peninsular todo apunta a que este año no va a ser así. De momento, vamos a despedir agosto con tiempo muy revuelto, inestable y precipitaciones tras unos días de oasis de calor y altas temperaturas. De hecho, a finales de semana toca volver a sacar los paraguas y los chubasqueros del armario.
La Meteorología es una ciencia inexacta y avanzar el tiempo que hará en todo el mes de septiembre no es fácil. No existe una previsión a tan largo plazo, sobre todo, en el final del verano y el inicio del otoño, cuando la atmósfera se presenta muy variable. Junto a la primavera, es el periodo más impredecible y complicado de anticipar. Tan solo tenemos, como referente la tendencia de este año y lo ocurrido los últimos años.
A pesar de ello, lo más seguro es que continuemos con estos altibajos. De momento, la lluvia está asegurada hasta finales de mes y principios de septiembre. Pocas esperanzas de sol y temperaturas veraniegas en el Cantábrico. Por tanto, desde el norte tendremos que seguir mirando con envidia a los del sur, que continuarán soportando calor y temperaturas más altas de lo normal.
¡Atención a finales de semana!
Para muestra, un botón. Todo apunta, si se cumplen los modelos, a un nuevo descuelgue de ese chorro polar que traerá por tercera vez este verano un cambio drástico del tiempo en torno al viernes y el fin de semana: lluvias y tormentas intensas en el interior aún está por determinar dónde y cuándo exactamente, después de alrededor de diez días de calor extremo.
Los primeros en notar estos cambios serán los del norte. El Cantábrico regresa al no verano a partir del viernes. En el resto, será bien recibido este nuevo alivio.