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Las Islas Galápagos, un termómetro para medir el calentamiento global

Tortugas gigantes, iguanas terrestres, leones marinos o pingüinos... todos son habitantes de las Islas Galápagos. La convivencia de especies tan dispares es posible gracias a las condiciones únicas que se dan en este archipiélago. Las llamadas Islas Encantadas se ubican en Ecuador, de clima cálido pero al mismo tiempo están atravesadas por corrientes de agua muy fría. Esas circunstancias también han obligado a buena parte de sus especies a evolucionar para adaptarse, como la iguana marina. Pero ese equilibrio perfecto se está rompiendo. El cambio climático está aumentando la temperatura del mar sobre todo cuando se producen fenómenos extremos, cada vez más frecuentes, que disminuyen los recursos alimenticios. Así en 1997 El Niño se llevó por delante el 90% de las iguanas marinas, la mitad de los leones y de los cormoranes no voladores, y también cayó el 75% de las poblaciones de pingüino galapagueño. Las Islas Encantadas ya empiezan a transformarse y si la temperatura sigue subiendo significará el ocaso de buena parte de sus especies.