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Desastre en EE.UU: tres millones de abejas mueren por un insecticida contra el zika

abejaseltiempohoy.es

El paisaje esta semana es desolador en Summerville, un pueblito de 50.000 habitantes de Carolina del Sur (EE UU). Unas tres millones de abejas productoras de miel han muerto a causa de la fumigación de sus parques contra el mosquito del zika. Mientras se revisan los procedimientos que han llevado a este desastre, todos los apicultores denuncian que no habían sido avisados de la fumigación en la zona por cuatro casos de zika y muestran en las redes los restos de la barbarie. 

Los agricultores de la zona han comparado la situación con "una escena apocalíptica": millones de abejas yacían en torno a sus colmenas y su incesante zumbido había desaparecido. Juanita Stanley, una de las agricultoras más afectadas, ha señalado a través de su página de Facebook que su negocio familiar "ha quedado destruido por la fumigación aérea", y pide que se comparta su historia para que "las abejas productoras de miel no mueran en vano".
Ella es copropietaria del apiario 'Flowertown Bee Farm and Supplies', que desde el pasado domingo ha perdido 46 colmenas, el equivalente a más de 3 millones de abejas. Además, las que no han muerto están siendo envenenadas por los restos de la fumigación: "Ahora, voy a tener que destruir mis colmenas, la miel y todo mi equipo. Todo está contaminado", ha explicado Stanley a la CNN
abejas
Stanley no ha sido la única afectada. El capitán de bomberos Summerville, Andrew Macke, apicultor aficionado, también perdió miles de abejas. En unas declaraciones a la cadena americana, explicó que "no habían sido informados previamente de esta fumigación aérea". Se trata de "una tragedia que podría repetirse en todo el país a medida que aumentan los casos de zika y, con ellos, la lucha de los distritos locales para proteger a los ciudadanos y aliviar los temores locales".
En su defensa, el administrador del condado de Dorchester (al que pertenece Summerville), Jason Ward, asegura que ha sido "la primera fumigación aérea en 14 años", y que se trata de una medida más para combatir el zika después de que se detectara el virus en cuatro residentes locales dos días antes. "Elegimos el domingo por la mañana porque habría menos personas fuera de casa que al principio del fin de semana", ha señalado.
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El producto empleado fue 'Trumpet', que contiene el pesticida 'naled', recomendado por la Agencia de Protección Ambiental y los Centros de Control de Enfermedad y Prevención para el control de Aedes aegypti, el mosquito que transmite el zika. De acuerdo con la etiqueta del fabricante, 'Trumpet' es "altamente tóxico para las abejas expuestas en cultivos florecientes o malezas", y recomienda que, para minimizar el riesgo de envenenamiento, "no se aplique a partir de las dos horas después del amanecer ni antes de las dos horas previas a la puesta del sol". Es decir, justamente cuando las abejas están menos activas. 
Dicho y hecho. El fumigador fue rociado a primera hora del pasado domingo, pero con un resultado totalmente inesperado. Mientras se revisan los procedimientos que han llevado hasta esta tragedia, la apicultora Juanita Stanley se pregunta cómo puede levantar de nuevo el negocio: "No se trata de la miel", explica, "se trata de la crianza de las abejas productoras y de su venta a otras personas a otras personas del mundo. Ahora, no puedo ayudar a nadie más, porque todas ellas están muertas". 

asegura haber perdido 46 colmenas – el equivalente a más de3 millones de abejas - en cuestión de minutos tras la pulverización del domingopor la mañana.

“Aquellas que no han muerto inmediatamente han sidoenvenenadas”, explica Stanley. "Ahora, voy a tener que destruir miscolmenas, la miel, todo mi equipo. Todo está contaminado", añade conresignación.
asegura haber perdido 46 colmenas – el equivalente a más de 3 millones de abejas - en cuestión de minutos tras la pulverización del domingo por la mañana.
“Aquellas que no han muerto inmediatamente han sido envenenadas”, explica Stanley. "Ahora, voy a tener que destruir mis colmenas, la miel, todo mi equipo. Todo está contaminado", añade con resignación.