Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

¿Por qué nos sale vaho de la boca en invierno cuando hace frío?

Vahoeltiempohoy.es

Una señal inequívoca de que estamos en invierno la encontramos al abrir la ventana cada mañana y expulsar aire por la boca. Es el vaho. Al instante, observamos una nube que se forma en torno a ella. Sin duda, constatamos que hace frío. También sucede, por ejemplo, después de una lluvia prolongada o en condiciones de alta humedad en el ambiente.

(Foto: Reuters)
¿Pero por qué cuando repetimos este gesto sale vaho de nuestras bocas? La respuesta está en el aire que expulsamos por la boca en invierno cuando, por ejemplo, caminamos por la calle y vamos hablando. Y es que la composición química de ese aire que exhalamos es diferente a la del aire que inspiramos. Cuando lo expulsamos tiene un alto contenido en nitrógeno, dióxido de carbono y vapor de agua.
Lo que sucede es una reacción química ya que nuestra boca sale aire húmedo y caliente en contraste con el aire frío del exterior, especialmente en temperaturas ambiente muy bajas (por debajo de los cero grados).
El aire frío provoca que baje su temperatura y cambie su estado gaseoso por diminutas moléculas de agua que forman en torno a nuestra boca y rostro el vaho. Las gotas microscópicas que lo forman crean ese una nube mayor o menor en función de las condiciones de humedad y de temperatura ambiente que tengamos.
Si la temperatura es elevada y tampoco hay humedad las probabilidades de que aparezca el vaho son nulas. En general, por encima de 10 grados aproximadamente con un ambiente seco no se formará, pero si ha llovido recientemente, aunque la temperatura ambiente sea superior a esos 10 u 11 grados veremos que hace acto de presencia el vaho.
Y es que este fenómeno no es exclusivo del invierno. También sucede en otras épocas del año, incluso, en verano. Por ejemplo, en julio o agosto suelen desatarse violentas tormentas, sobre todo en áreas de montaña, tras jornadas de mucho calor a causa de una irrupción de aire frío en la atmósfera. Después de un chubasco de gran intensidad o de una granizada, la temperatura ambiente es capaz de caer tantos grados que favorece la formación del vaho en nuestras bocas.
Por último, otro aspecto que podemos observar en casa durante este invierno es la formación de vaho de forma natural cada mañana en los cristales de las ventanas. Sucede si hemos dormido con la calefacción encendida o si se acumula mucho calor en el interior mientras en el exterior la temperatura es baja. Probablemente, al amanecer observemos el vapor de agua condensado en estado líquido. Ese cambio se produce gracias al contacto de las gotitas microscópicas con una superficie física. Los cristales se empapan. Otras veces, simplemente, se empañan.
¿De qué depende? De la humedad relativa y de la temperatura ambiente. Los dos elementos necesarios para producir el vaho.
--------------------------------------------------
*Marcos Fernández (@marcosfdezfdez) es periodista especializado en Meteorología.