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La primavera la alimentación altera

Verduras de temporadaeltiempohoy.es

Dicen que la primavera la sangre altera. Y cabe pensar que el dicho está en lo cierto a poco que meditemos en lo que el cambio de estación es capaz de producirnos si apenas percatarnos de ello.

En algunas zonas del país las temperaturas alcanzan los 20 grados centígrados durante el día, pero hay descensos bruscos por la noche. Y hay que vestirse igual que las cebollas. Si sales temprano de casa, tendrás que envolverte con mil capas para ir retirándolas a lo largo del día, para después volver a cubrirte conforme se acerque la noche y vuelvan a descender las temperaturas. 
Hace unos meses nuestros días eran mucho más cortos. Oscurecía a las 19.00 horas o antes incluso, y nos encontramos en un estado de letargo y baja productividad hasta caer rendidos en la cama, que es lo que tu cuerpo te pedía todo el día: algo calentado, mantita y relax.
Ahora en cambio el día irrumpe temprano y se alarga como un chicle… “hasta el infinito y más allá”.

También la primavera altera lo que comemos. Debemos ir cambiando la forma de alimentarnos de cara al verano.

En esta nueva etapa del año la comida debe ir aligerándose de calorías, ya que viene el calor y el gasto de energía ha de ser menor: no tenemos que mantener ya la temperatura corporal, como ocurría en el invierno, y debemos instaurar una alimentación baja en grasas, por lo que rechazaremos los fritos, rebozados, empanados, guisados o platos con salsas.

Conviene preparar los alimentos crudos, al natural, asados, hervidos o al horno, evitando los platos muy cocinados, porque solo nos sentiremos más intoxicados y cansados al destruir buena parte de los tan preciados antioxidantes.
 Lo aconsejable es aumentar el consumo de verduras, sobre todo las de hoja verde (con mucha clorofila). En la composición de las verduras sobresalen las vitaminas A, C, B, E y K, los minerales como el hierro, magnesio, potasio y calcio, y destacan por su elevada cantidad de fibra. Ahora podrás encontrar: espinacas, acelgas, apio, brócoli, berros, coliflor, coles de bruselas, repollo, judías verdes, alcachofas, habitas, rábanos, guisantes, espárragos, calabazas, nabos, puerros, cebollinos, pepinos, pimientos, endivias, rúcula, lechuga y escarola.
Comida
Con respecto a las frutas ahora van apeteciendo aquellas más y más fresquitas. Recuerda que debes consumir tres piezas al día. Ahora llega el mejor momento para tener una amplia variedad. Opta sobre todo por las que son ricas en vitamina C. Ahora encontrarás en el mercado fresas, fresones, naranjas, mandarinas, albaricoques, kiwis, melocotones, peras, nísperos, plátanos y manzanas.

En primavera también es probable que sufras astenia primaveral. Y el problema no está en lo que queremos, qué esta claro que es buen tiempo, sino en lo que nuestro cuerpo aguanta. Demasiadas horas de luz, para lo que estábamos acostumbrados, y un ritmo de vida muy activo son la ecuación perfecta para estar cansado, aturdido, desmotivado, desconcentrado, irritado, somnoliento por el día y con las defensas bajas.
Nuestro cuerpo debe adaptarse a las nuevas condiciones de luz y de temperatura. Y aunque estamos preparados para funcionar según los estímulos que recibimos del exterior, debemos ayudarle a afrontar esta nueva etapa.
¿Y como nos podemos enfrentar a ella? Manteniendo esos hábitos saludables que ya conoces:

-Beber de un litro y medio de agua a dos cada día. 

-Hacer las cinco comidas con espacios de tres horas entre ellas. 

-Dormir entre siete y ocho horas y hacer ejercicio. Muchas de las astenias primaverales las sentimos con más peso por el sobreesfuerzo al que sometemos a nuestro cuerpo.

-También alimentándonos siendo conscientes de que con los cambios de temperatura las defensas se resienten y debemos reforzarlas. Podrás reforzarte con alimentos ricos en selenio, Zinc, Vitamina C y Clorofila. La tintura de Equinácea también será tu aliada para mantener las defensas a pleno rendimiento.

-Hay muchos suplementos que te ayudarán dándote un aporte de energía, estimulándote o reforzándote para que estés a tope de “power”. La jalea Real, El polen, el guaraná, el Ginseng, la levadura de cerveza, las algas espirulinas o un multivitamínico que suplirá si tenemos alguna carencia pueden ser de gran ayuda. Además puedes incorporar el Jengibre a tus comidas o bebidas ya que te aportará vitalidad y bienestar.