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El melanoma, el cáncer de piel más peligroso, es cada vez más fuerte y agresivo

El melanoma, el cáncer de piel más peligroso, es cada vez más fuerte y agresivoREUTERS

Los carcinomas representan el 90% de todos los casos de cáncer de piel que se diagnostican, pero raras veces producen metástasis. Los melanomas, a pesar de ser minoría, son implacables. Ambos son consecuencia directa de la exposición al sol, un riesgo con infinidad de peligros al que muchas veces no tenemos en cuenta. El aumento de las temperaturas de estos días no ayuda, ni los últimos estudios sobre esta enfermedad. Tal y como apunta la dermatóloga Ana Sánchez, del Instituto Médico Quirúrjico (IMQ), cada vez se producen más casos y es más agresivo de lo que por sí era. Hay que recordar que este tipo de cáncer tiene su origen en buena parte de los casos en quemaduras en la infancia y la juventud.

Un reciente estudio del País Vasco también ha constatado la tendencia ascendente del melanoma cutáneo en ambos sexos, aunque en el análisis de 1986 a 2006 se observa un incremento mayor de la incidencia en hombres (5,2%) que en mujeres (3,8%). Ante esta situación, la experta del Instituto Médico Quirúrgico recuerda la importancia de tener en cuenta que las personas 'no tomamos el sol' sino que el 'sol nos toma a nosotros'.
"Esto quiere decir que no debemos tener la idea de protegernos del sol el día que vamos a la playa a tumbarnos en la toalla, sino que siempre que estemos expuestos al sol, ya sea en la playa, en el monte, haciendo deporte al aire libre o dando un paseo por la ciudad, debemos tener la precaución de protegernos", recalca esta dermatóloga.
El melanoma, el cáncer de piel más peligroso, es cada vez más fuerte y agresivo
La protección solar se puede conseguir evitando la exposición y "huyendo" hacia la sombra, o con gorras, viseras, ropas o cremas fotoprotectoras (filtros solares), aunque también defiende la importancia de tratar de aprovechar sus beneficios, pero sin abusar. Y es que, según Sánchez, el sol emite radiación de muy distintos espectros y con variados efectos biológicos sobre la piel, al tiempo que tiene un efecto euforizante que nos ayuda a mejorar el estado de ánimo. Las franjas de radiación con más efectos cutáneos son la radiación ultravioleta A (UVA) y la radiación ultravioleta B (UVB).
La radiación UVB es la responsable de las quemaduras solares, del daño del ADN celular que puede producir mutaciones potencialmente cancerígenas y de la síntesis de vitamina D. En cambio, la radiación UVA es la responsable del bronceado, del fotoenvejecimiento (arrugas y manchas solares).
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