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¿De verdad el zumo de naranja 'mañanero' te protege contra los resfriados?

zumos naranjaeltiempohoy.es

Seguro que has escuchado más de una vez en tu vida que tomar zumo de naranja por las mañanas previene los resfriados y las gripes, sobre todo en los días cortos y fríos del invierno. Es más, seguro que hasta te han dado instrucciones muy precisas de tomártelo cuanto antes para que "no se pierdan las vitaminas". ¿Cuánto hay de cierto en todo esto?

Para empezar, a lo que realmente la gente se refiere cuando habla del zumo de naranja es a la vitamina C o ácido ascórbico. Este antioxidante tiene muchas propiedades, entre ellas que permite la absorción de hierro y del colágeno, además de que es necesario para la formación el tejido conjuntivo. Sí, sin vitamina C te mueres. Pero ni mucho menos sirve para retrasar o prevenir los refriados.
¿Por qué el mito está tan extendido?
Todo empezó con el dos veces premio Nobel Linus Pauling, quien popularizó esta creencia en los años setenta. Defendía que tomar altas dosis de ácido ascórbico ayudaba, no solo a prevenir los catarros, sino todo tipo de enfermedades.
zumos naranja
Tal era su convencimiento que él mismo tomaba varios gramos de antioxidante al día, pero poco después llegó un tropel de científicos en masa que se pusieron a investigar sobre si esto era realmente cierto y… ¡sorpresa! Hasta ahora, no se ha encontrado ninguna evidencia de que esto sea cierto. De hecho, si en muy altas dosis, puede provocar nauseas, diarreas y hasta piedras en el riñón.
¿Se van las vitaminas?
Tranquilo, bebe despacio. Las propiedades del zumo de naranja tampoco se pierden si tardas más de cinco minutos en tomártelo. La explicación reside en que la vitamina C es muy hidrofílica, es decir, que no se disuelve en el agua. Sí que está demostrado que, tras 12 horas, la vitamina C del zumo puede oxidarse (podemos ver el resultado a simple vista por el color parduzco que se le queda), pero ni mucho menos es un proceso inmediato.