Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Mi colegio se derrite: cinco consejos para que a tu hijo no le dé un golpe de calor

Calor en los coles: 5 consejos para que tu hijo no sufra las altas temperaturas en clasePixabay

La ola de calor comienza a traer consecuencias. Y los colegios han sido los primeros damnificados. La ausencia de aire acondicionado en las aulas y las altas temperaturas han obligado a muchos centros a cancelar clases y tomar medidas de urgencia. Incluso 47 alumnos han sido atendidos en Valdemoro (Madrid) por vómitos y mareos por golpes de calor. Te damos consejos para que tu niño o niña no sufra los estragos que está produciendo el 'calorazo'.

Para tu tranquilidad, aquí te dejamos 5 consejos sencillos que mantendrán a tus hijos a salvo:
· La hidratación es fundamental. Y aunque los profesores ya son conscientes de ello, no te confíes y guarda en la mochila de tus niños una botella con agua fría. ¡La necesitará!
COLUMPIO
· Seguro que tu hijo preferirá galletas o bollería para tomar a media mañana. Pero de eso nada. Sustituye la 'fast food' por fruta ligera como la sandía o el melón. Sus componentes vitamínicos y su alto contenido en agua son perfectos para combatir los 40ºC.
· Trata de que la ropa se ajuste lo mejor posible a lo que marcan los termómetros. Si el colegio implica uniforme, tendrás poco margen de maniobra. Pero en caso contrario, intenta escoger prendas frescas y cómodas que les haga la jornada mucho más llevadera.
COLE
· Habla con los docentes. Si les dejas ver tu preocupación, seguro que serán comprensivos. Igual hasta consigues que se organicen para que el recreo no coincida con las horas de mayor incidencia del sol. ¡Salir a la calle a las 12 del mediodía no puede ser más contraproducente!
· Si tu hijo ya está en la pubertad, no te hará ni caso. Pero la gorra puede llegar a convertirse en su gran aliada para acabar con el riesgo de la insolación y los golpes de calor.