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Te lo han contado mal: hay una crema para cada piel y quizá te estés equivocando

Te lo han contado mal: hay una crema para cada piel y quizá te estés equivocandoeltiempohoy.es

Hay miles, de distintas marcas, con distintos números, en spray, en crema, especiales para niños, con pantalla total… la variedad es infinita y acabamos comprando el que mejor nos suena al oído, pero hay uno que está hecho especialmente para ti. Con el asesoramiento del dermatólogo orensano Fernando Martín, hemos rescatado las claves de una crema perfecta para tu protección frente al Sol.

La protección solar es fundamental durante todo el año, pero más especialmente cuando vamos a exponernos a los rayos incisivos del Sol estival. Aunque la concienciación se respira en el ambiente, todavía hay muchas personas que 'si no lo ven, no lo creen' y siguen arriesgándose en las playas sin echarse crema con la intención de coger más color… Un craso error. Por echarte crema no te quedas blanco, como tampoco por echarte cien kilos de loción estás más preparado para los UVA. Un buen uso del filtro solar empieza por su correcta elección en la farmacia. ¿Crees que tienes en casa el idóneo para tu piel? Te decimos en qué te tienes que fijar de su etiqueta y cuál es el filtro solar más adecuado.
Para empezar, tienes que tener en cuenta las características de tu cutis.
· Descubre tu tipo de piel:
Tanto las pieles secas, como las grasas y las mixtas se podrían considerar normales, que pueden tolerar cualquier tipo de composición sin reaccionar negativamente. El doctor Fernando Martín aconseja elegir en estos casos "la opción más cosmética. Que se extienda bien, que no deje brillos en la piel y, sobre todo, las que sean menos grasas y aceitosas porque son más agradables para el paciente".
Si, por el contrario, tu piel tiene algún problema, desde lupus, melasmas (que se reactivan con el Sol) o, en el peor de los casos, un cáncer de piel, "los filtros solares de 100 cubren, teóricamente, todo el espectro de radiación", dice el doctor Martín.
· Clasifícate dentro de uno de los seis fototipos:
El fototipo cutáneo de una persona define "su capacidad de reacción ante la exposición solar y, por tanto, su capacidad de bronceado", explica Fernando Martín.
Para que te sea más fácil saberlo, puedes atender a la clasificación de Fitzpatrick, seis números, uno para cada tono de piel: "el fototipo 1 corresponde a los de pieles pálidas con muchas pecas y pelirrojos; en el 2 entran los que tienen la piel y los ojos claros; el 3 son los que tienen la piel clara, y ojos y pelo oscuros; el 4 es para los de piel ligeramente morena; en el 5 se recogerían a todos los de tono mulato; y el 6, para los de piel negra", recuerda el dermatólogo Martín, y añade "los primeros tienen menos melanina y reaccionan peor a la radiación, por lo que se queman con mayor facilidad y más intensamente que los últimos. Por eso, es preferible que los fototipos de piel blanca- hasta el 4- usen un protector pantalla total con factor 50+, sí o sí".
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Si ya sabes qué aguante tienes al Sol, valora la etiqueta.
·Los espectros de protección:
La radiación solar tiene cuatro longitudes de onda: la luz visible, la infrarroja, los UVB y los UVA: "Aunque todas las cremas protegen, hay que poner especial atención en los UVB y los UVA. Los primeros son los que nos queman y los segundos los que nos dañan por dentro a la larga", dice Fernando Martín. Hay filtros que hasta cubren la piel frente a los infrarrojos, pero es fundamental que sean potentes de cara a los UVB y los UVA.
·El factor de protección:
¿Qué número elegir? ¿Un 50 protege más que un 15? La eterna duda nos hace decantarnos por las cifras más altas para evitar la quemadura, pero no funciona así: "el número representa la eficacia frente a los UVB y tiene que ver con el tiempo que tu piel aguanta el Sol sin quemarse", comenta el dermatólogo. El cálculo que hay que realizar para saber qué número elegir es: "multiplicar el tiempo que tardas en quemarte por el número de la etiqueta. Así sabrás el tiempo real que esa crema va a protegerte", argumenta el doctor Martín. Por tanto, alguien que tarde en quemarse diez minutos y se eche una protección de factor 15, estará protegido del Sol 150 minutos, aproximadamente.
Pero no te confíes. No siempre significa que puedas permanecer bajo el Sol todo ese tiempo: "la crema solar se quita con la toalla, con la arena, con el sudor y en el mar, por lo que aconsejo repetir el aplicado de loción antes de que culmine el tiempo calculado", insiste Martín.
Además, los rayos son más dañinos cuanto más cerca estemos del Ecuador: "la incidencia de los rayos varía dependiendo de nuestra situación geográfica y son más dañinos cuanto más perpendicularmente caigan. En este caso, tendríamos que contar que el tiempo que tardamos en quemarnos es más corto", cuenta el dermatólogo Fernando Martín.
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· Si es físico o químico:
En los últimos años, las lociones de factor físico han prevalecido sobre las de factor químico: "los químicos generan más alergias", asegura el doctor Martín. Pero, ¿por qué es así? El dermatólogo explica que los químicos "protegen absorbiendo la radiación solar para que no alcance la piel. En este proceso se asimilan algunos componentes desaconsejables para la piel desembocando en alergias". Además, no son biodegradables por su composición a base de octocrileno, ocinoxato, avobenzona o el paba.
Sin embargo, los físicos "actúan como un espejo reflejando la radiación y no penetrando en la piel", explica Fernando Martín. Protegen de los UVA y los UVB a base de minerales, como el óxido de zinc, que no alcanzan la capa córnea de la piel. "No tienen efectos secundarios, por eso se aconsejan para las pieles de niños y embarazadas", cuenta Martín. Su carácter ecológico, asimismo, es un 'plus' que la gente valora mucho, por encima incluso de su tacto espeso y su apariencia blanquecina.
· La fecha de caducidad:
No valen de un año para otro. Por mucho que te haya sobrado más de la mitad del bote, debes renovarlo al verano siguiente: "en el tapón suele venir una referencia de los meses (6 o 12) que aguanta en buen estado. Pero muchas veces caducan antes por el calor, así que hay que estar atento y no fiarse", dice Fernando Martín.
· La resistencia al agua:
Es preferible que tenga algún tipo de nota en la que especifique su firmeza frente a la humedad porque, de entrada, ninguna crema aguanta al agua a no ser que lo ponga. Pero hay que tener en cuenta que "la resistencia de estos productos se mide probándolo en alguien que permanece estático en el agua, por lo que los 40 minutos de aguante de la crema se reducirán a 20 por lo menos", reconoce el dermatólogo.
· Cero parabenos:
Hay algunos filtros que siguen teniendo parabenos, y tenemos que desecharlos: "se usan los parabenos como conservantes de muchos cosméticos, al igual que el Octocrileno y el Kathon, y en contacto con el Sol no hacen bien a la piel", dice el doctor Martín.
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El doctor Fernando Martín resume todas estas indicaciones en el siguiente filtro solar: "uno de oil free, homologado con 50+, que no lleve parabenos ni químicos que den alergia y que sea degradable".